Microsoft declara la guerra al ‘scareware’

3 de Octubre de 2008


Microsoft se ha aliado con el estado de Washington para iniciar acciones judiciales en contra de Branch Software, una empresa que estafa a los usuarios de Internet vendiéndoles ‘scareware’, falsos programas de seguridad informática que dicen eliminar infecciones inexistentes.

Branch Software es una empresa de Texas que alarma a los usuarios de Internet mostrando ventanas emergentes que anuncian problemas en el sistema. Los mensajes de Branch Software contienen un enlace a un sitio web que vende programas de seguridad.

El sitio realiza un análisis antivirus gratuito del sistema, que detecta 43 supuestas infecciones en el ordenador del usuario. Para deshacerse de las amenazas, el sitio aconseja comprar el programa ‘Registry Cleaner XP’ de Branch Software.

Sin embargo, Microsoft insiste en que todo es una farsa para estafar a los usuarios vendiéndoles un programa que no funciona.

Microsoft alega que la empresa dice encontrar amenazas en equipos que no están infectados, y siempre encuentra los mismos 43 errores, aunque se trate de distintos equipos.

Asimismo, Microsoft asegura que el 50% de las llamadas telefónicas de las personas que habían comprado Registry Cleaner XP mencionaban algún problema con programas espía (spyware).

Microsoft ha decidido aliarse con el estado de Washington para aprovechar sus leyes contra el crimen virtual. Estas leyes consideran ‘spyware’ aquellos programas que hacen creer equívocamente a los usuarios que su equipo necesita algún producto para mantener su seguridad.

Las leyes contra el spyware de Washington también castigan a aquellas personas y empresas que publicitan servicios fraudulentos y promueven la difusión de programas espías.

Fuente: http://www.viruslist.com/sp/news?id=208274228

El peligro de las redes inalámbricas abiertas

3 de Octubre de 2008

Las personas que dejan su red inalámbrica abierta a propósito, tal vez no estén conscientes del peligro que corren, tanto ellos como quienes se conecten a la misma.

La tecnología inalámbrica está hoy día cada vez más presente con el uso de laptops, celulares, y la proliferación de redes hogareñas, puntos de acceso en cafés, lugares públicos de esparcimiento y más.

Tanto en aeropuertos como plazas públicas, es común encontrar redes de carácter libre para el uso de quienes están de paso. Sin embargo en lugares privados como hoteles, edificios empresariales y otros, los puntos de acceso se encuentran cifrados y protegidos por contraseñas de acceso.

Pero también existen personas que deliberadamente no protegen la señal inalámbrica de su red, para compartirla con todos aquellos que deseen utilizarla. Este amable gesto del propietario de la red, podría terminar siendo la fuente de muchos males para él.

Aunque el vecino utilice la conexión gratis solamente para navegar, otras personas pueden tener intenciones maliciosas y lucrativas.

Los delincuentes han encontrado en las redes abiertas una forma segura de realizar sus maniobras, sin dejar rastro o culpando al dueño de la red de sus actos delictivos en Internet.

Una de las razones es que la mayoría de las personas no suelen cambiar las contraseñas de su router o punto de acceso, dejando las que vienen de fábrica. Esta información es muy fácil de encontrar en Internet.

No solo utilizan las conexiones libres para controlar sus redes de ordenadores infectados (botnets), también se aprovechan de estas para atacar sitios importantes, los cuales, al rastrear la fuente, llegan a la dirección del propietario de la conexión inalámbrica y no al verdadero culpable.

Cuando un usuario deja su señal abierta, no solo arriesga la seguridad de su ordenador y todos sus datos personales, sino también aquellos equipos que se conecten a dicha red.

Para garantizar la privacidad en las comunicaciones inalámbricas se creo el protocolo WEP (Wired Equivalent Privacy). Después surgieron WPA y WPA2 (Wi-Fi Protected Access), para solucionar una serie de vulnerabilidades de WEP.

La opción de cifrado WEP, aún cuando sigue estando presente en muchos dispositivos que se encuentran en el mercado, es la menos recomendable, porque representa para cualquier criminal una vía no tan difícil de acceso.

Antes de activar cualquier red inalámbrica, se recomienda habilitar la codificación de la señal utilizando WAP o WAP2. Del mismo modo, es importante cambiar las claves pre-establecidas de fábrica en el dispositivo, para evitar un acceso no deseado.

Fuente: http://www.enciclopediavirus.com/noticias/verNoticia.php?id=1060